La máquina puede equivocarse. Produce resultados incorrectos, genera inconsistencias, falla en la aplicación de sus propios patrones. Pero hay una forma de error que no puede cometer: equivocarse en territorio donde no existe ningún patrón previo. Su error siempre es rastreable — siempre hay un input deficiente, una instrucción mal formulada, un patrón contaminado en el origen. Corrige el patrón y corriges el error. La equivocación es un problema de datos, no de condición.
El hombre se equivoca así también. Esa parte no lo distingue.